martes, 29 de abril de 2014
Saturno
¿Has visto a Saturno ahí arriba bailando con su hula hoop? Se mueve totalmente indiferente al resto del mundo. Girando y girando sin parar. Nadie parece haberle dicho nunca que hacer, o que no hacer. Simplemente ha decidido que estando tan arriba puede hacer lo que mas le apetezca, y por que no jugar con un hula hoop infinito? Porque que yo sepa, no ha parado nunca, y esa es la clave del juego del hula hoop: no parar. Porque si paras se cae, y hay que volver a empezar, y cuando has conseguido tantas cosas para llegar a estar tan alto, no merece la pena que se te caiga el hula hoop.
martes, 11 de marzo de 2014
Sabiduría
Suelen pasar las 3 de la mañana cuando vuelvo del supuesto sitio en el que he estado. Unos 20 minutos en coche. Aunque son más de 20 minutos los que tardo en reflexionar porqué he elegido vivir la misma historia inacabada de siempre. Inacabada porque nunca termina, y porque en realidad, nunca fue empezada.
Es como si viajaras por unas vías que siguen el mismo camino de siempre. La misma ruta. La mismas paradas. Y a medida que avanzas ves como hay otras salidas que no puedes coger, porque tu tren no tiene esa posibilidad, y tampoco puedes quejarte, porque tu has elegido ese tren.
Y entonces te planteas si el problema son las vías, o es que tu sabiduría falló, cuando elegiste ese tren.
Pero si miras la fotografía te das cuenta de que las vías, siempre pueden cambiar la dirección del tren, y que si sabes por donde ir, sabrás acabar a donde quieres llegar.
domingo, 15 de diciembre de 2013
In your atmosphere
No puedo controlar mi subconsciente, al menos no como me controlo a mi cuando estoy contigo, haciendo como que no me importa; como que no me importas...Pero mi mirada no miente, nunca lo ha hecho. Me es imposible esconder que aquello que nunca pasó, pasa por delante de mis ojos tan fácil como pasas por delante mio.
Lo peor es que estoy prácticamente convencida de que todo "esto", es una gran mentira que ha crecido en mi cabeza con el único objetivo de sacarme de quicio y hacer que cada día me pregunte unos porqués absurdos, que solo tendría respuesta si yo fuera parte de tu atmósfera, pero claro... yo nunca he sido parte de tu atmósfera.
miércoles, 4 de diciembre de 2013
¿Y ahora que?
Suelo llegar antes. Antes que tu. Antes que todos. Eso me deja tiempo para pensar en lo que me espera, o lo que nos espera. No te preocupes, nunca acierto, los juegos de adivinanzas no se acercan a ninguna lógica que pueda entender. Pero siempre está la esperanza de invocar la situación perfecta, esa en la que los dos ganamos.¿Gracioso verdad? como si fuera un juego...
Solo unos segundos antes de tu llegada me hago LA pregunta: "¿Y hoy qué?"
No me refiero que es lo que nos va a suceder, ni lo que vamos a hacer. Lo que me pregunto es quien vas a ser hoy. Que parte de ti me necesita hoy. Esa parte infantil, familiar y gastada de ti que necesita de mi como una manta en invierno. O por el contrario, esa parte idólatra que demanda mi atención cual fanática de tu persona. O incluso si vas a necesitar ambas.
Es entonces cuando me doy cuenta de que estoy mas pendiente de lo que necesitas tu que de lo que necesito yo, y que lo hago porque es más fácil buscar fuera que dentro.
Y como en todos nuestros capítulos, largos, cortos, enrevesados, y difusos, dejamos el final abierto con un "¿Y ahora que?".
viernes, 25 de octubre de 2013
Él y Ella.
Siempre sabe como la primera vez, y suena como la última.
Bajó del coche y echó a andar con la cabeza tan alta como sus expectativas. En todo este tiempo ella nunca le había visto girarse y mirar atrás, seguramente porque él sabía perfectamente que una parte de ella, iba detrás de él.
Y ya sola en el coche, se dijo para si misma, aunque en voz alta:
"-Dios...como quiero a ese maldito loco."
Bajó del coche y echó a andar con la cabeza tan alta como sus expectativas. En todo este tiempo ella nunca le había visto girarse y mirar atrás, seguramente porque él sabía perfectamente que una parte de ella, iba detrás de él.
Y ya sola en el coche, se dijo para si misma, aunque en voz alta:
"-Dios...como quiero a ese maldito loco."
lunes, 23 de septiembre de 2013
Para existir hay que insistir.
Levantas la mano para hablar, pero no hay nadie que modere la vida, por lo que nadie te va a dar turno de palabra, si quieres hablar, tienes que encontrar tu momento.
Parece mentira que a veces se nos olvide que:
PARA EXISTIR, HAY QUE INSISTIR.
sábado, 31 de agosto de 2013
Coge un avión.
Cuando no sabes por donde empezar a preguntarte que es lo que quieres, es cuando debes empezar a hacerlo. Aunque sea difícil, lo más difícil. Porque en el fondo, en un pequeño rinconcito de ti mismo, sabes perfectamente lo que quieres, pero no te atreves a aceptarlo, a sacarlo, y mucho menos, a seguirlo.
Son las grandes decisiones las que nos hacen grandes personas, las que nos hacen coger el tren adecuado, el tren que queremos coger, pero surgen las dudas de: ¿será ese tren? ¿me llevará ese tren a donde quiero llegar? o peor aún, ¿tengo billete para ese tren...?
¿Podemos comprar cualquier billete? ¿O hay billetes que no nos son permitidos? ¿Y si ese es el billete que queremos? ¿Debemos aguantarnos con otro billete a otro lugar?
En el mundo que vivimos, lleno de posibilidades, lleno de oportunidades, lleno de ganas, lleno de vida, no deberíamos permitirnos coger ningún billete hacia ningún lado que no queremos llegar. Y si no hay billete de tren para llegar a donde quieres, coge un avión.
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