domingo, 3 de junio de 2012

Teoría del anzuelo.


Siempre nos gusta tener a alguien en el anzuelo.
¿No te ha pasado  nunca que sabes que alguien está por ti pero no haces nada para que esa persona deje de hacerse ilusiones?
Es un impacto de autoestima que te estalla. Sabes que esa persona haría lo que fuera por ti. Y de alguna manera te sientes como si tuvieras un esclavo a tus pies, que te adora y adora lo que haces. Como si estuvieses en en la edad media y fueses su amo, o al menos el amo de su corazón.
Si, se lo que estáis pensando, que ahora es cuando toca que explique el enfoque desde el otro lado. Desde el lado del esclavo, del enamorado, del ciego que solo tiene ojos para esa persona.
Porque este, sin dudad alguna, es el lado triste de la historia. Cuando eres tu la persona que suspira por otra, y sin embargo, no eres correspondida. Pero aun así, te arrastrarías a sus pies por una simple mirada suya.
Dicen, que para que la balanza del mundo del amor esté equilibrada, debe existir gente dentro del anzuelo, y gente que mueva ese anzuelo.
Solo por un momento, piensa en la persona que mueve tu anzuelo, y si realmente te gustaría que dejase de hacerlo.

domingo, 15 de abril de 2012

Lo mucho cansa, y lo poco encanta.


Pasamos nuestros minutos, horas, y días con las personas que nos rodean. El roce hace el cariño, eso es una gran verdad. Pero falta que conozcáis la frase contraria: El roce también hace: el des-cariño.
* El des-cariño: conócese como el sentimiento que se adquiere hacia una persona cuando, dicho coloquialmente: no aguantas ni su mera presencia en la misma estancia.
La convivencia es difícil, y mucho más si es entre personas que se llevan bien, porque quieras o no, nunca estamos de acuerdo con una persona 100%. Y por eso nos peleamos. ¿Son disputas realmente necesarias y con argumento definido? Pues claro que no, es mas, la tontería y la estupidez luchan para ver quien gana dentro de estas discusiones. Y la verdad, es que ganan las dos.

Supongo que es el hecho de establecer relaciones humanas lo que a las propias personas nos da miedo. Siempre he dicho y diré: "si has discutido, has vivido" Esto es siempre bueno? Quiero decir, se basa la vida en discusiones eternas que no acaban nunca? Yo creo que no, en la vida hay baches, y a veces el bache es muy alto, o peor, el bache es muy largo, pero se solucionará.
Una cosa si tengo clara, no le dejes al tiempo que solucione tus problemas, porque nunca lo ha hecho y nunca lo hará. Eres TU mismo quien debe solucionar tus propios problemas.

domingo, 26 de febrero de 2012

Desalinear astros


¿Has vivido alguna vez una situación en la que creías que se unían los astros porque se daba en tu vida el momento perfecto?
Pues en mi vida lo que pasa es que existe alguien con tendencia a desalinear mis astros, destrozando por completo mi momento "casi" perfecto.
¿Que porqué? Pues eso es lo que me gustaría saber a mi. Porque yo, y cualquier persona del universo, nos merecemos ese momento de perfección que tanto ansiamos y que tanto podría cambiar y mejorar nuestra vida.
Exijo entonces, que dejen a mis astros tranquilos, que con la de desalineaciones que llevamos, ya es mas que suficiente.
Si también quieres tener tu momento perfecto no dudes en cuidar tus astros para que no venga alguien sin alma alguna, y decida que no te mereces tu tan deseado momento. Exige lo que mereces.

miércoles, 8 de febrero de 2012

El triángulo de las Bermudas


Quien dijo "2 son compañía, 3 son multitud" que razón tenia.
Con el tiempo he aprendido que los números impares no son un buen número, y nunca lo serán.
También he aprendido, que cuanta menos gente, mejor. Menos explicaciones, menos disgustos, menos de todo.
Lo que hay que hacer es elegir bien a esa gente. ¿Cómo? Ni idea. Si tu no lo sabes ¿Como lo voy a saber yo?
Va pasando el tiempo y sin quererlo ni saberlo, te ves rodeado de la gente que, por unas situaciones u otras, se han quedado contigo, y tu te has quedado con ellos. No tienen porqué ser razones de peso, ni si quiera tienen porqué ser importantes, pero algo ha debido pasar, para que esas personas te acompañen ahora en tu vida.
Párate un momento, y piensa en las personas de tu día a día. ¿Te acuerdas de como llegaron ahí? Seguramente fue por una tontería, o lo más seguro, es que ni lo sepas. Pero, están ahí, el porqué, a quien le importa?

miércoles, 1 de febrero de 2012

Tu juego de siempre


Si te vas, vete del todo.
No dejes que tu presencia flote en el aire, como si te estuvieras yendo una y otra vez, y solo quedara el rastro de tu perfume en el ambiente.
Porque cuando estoy convencida de que ya no existes para mi, un pequeño detalle hace que recuerde que aun estás aquí, en este mundo, y por mucho que quiera olvidar no puedo.
En el fondo no me extraña nada. Es tu juego de siempre: "Estoy, pero no estoy"
Lo que no te das cuenta, o no te quieres dar cuenta, es que cuando estás, yo lo sé. Y aunque parezca mentira, la mayoría de veces lo sé por casualidad.
Siempre te han gustado los juegos. Jugar con cosas, con situaciones, con personas... Y yo fui culpable porque te seguí el juego. Pero no puedes enfadarte de que lo comprendiera mal, ya que, por mucho que lo niegues, fuiste tu quien empezó a jugar.

sábado, 17 de diciembre de 2011

No somos piedras



No se tú, pero yo no soy una piedra y no me rebotan las cosas que me dices.

Y si lo fuera, estarías intentando romper una roca, algo inútil y estúpido.

Pero como todas las rocas, tendría mi punto débil: ese lugar que tocas, y la roca se rompe. De verdad estás buscando ese punto? Porque, sabes? Lo vas a encontrar, es más, dudo que no sepas cual es.


Entonces la pregunta que me hago es: Que pretendes? Asustarme? Dejarme claro que si pudieras me romperías? Pues sabes qué? Hazlo. Toca ese punto, y rómpeme. Sé que sabré repararme. Pero no tienes ni idea de lo que me dolería si lo hicieses.

Porque cuando sabemos el punto de rotura de las personas que nos rodean, es que las conocemos, y que incluso las queremos. Y yo jamás rompería a alguien que quiero. Pero recuerda que no soy una roca, y nadie lo es, y que quizás es mucho más difícil de reparar, el daño, que parece que quieres causar.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Centímetro virtual



¿Cómo bajar ahora el listón, cuando lo dejaste tan alto? Es como comparar una gota de agua con la lluvia. Como comparar un rayo de sol, con el propio sol.


Y de eso va la cosa: de comparar.

Porque lo hago todo el tiempo, comparo esto y aquello. Asemejo lo que me recuerda, incluso a veces fuerzo la proximidad, solo para estar un centímetro virtual más cerca de tí.

Y me pregunto si esos centímetros me valen, o si simplemente, valen. Pero no es una respuesta lo que encuentro, si no, otra puerta abierta, a más centímetros virtuales, que bien podrían ser guardados en la memoria de un ordenador. Como si de recuerdos se tratasen.

Pero lo que tengo claro es que solo hay un tipo de recuerdo que merece la pena guardar: los que reservamos en nuestra cabeza. Esos que podemos compartir, o preservar solo para nosotros.


Es el sentimiento de un pequeño robot, lleno de amor virtual, algo que podría imprimir, enviar... pero nunca mostrar, porque los centímetros que me acercan a ti, los virtuales, tienen esas cosas, que son virtuales...